Acerca Ayuntamiento de Noria de Ángeles asesorías migratorias gratuitas.

Con la finalidad de promover la educación en materia migratoria y de orientar en diferentes trámites binacionales a la población del municipio, la Unidad de Atención al Migrante de Noria de Ángeles brinda asesorías gratuitas en colaboración del Centro de Apoyo al Migrante de Zacatecas.

Estas son sobre diversos temas como:

* Trámite de doble nacionalidad
* Reunificación Familiar
* Orientación para el proceso de la visa de turista
* ¿Qué son y cómo solicitar los perdones migratorios?
* Fraudes en la visa de trabajo
* Entre otros asuntos

Del mismo modo, a parte de los trámites ya mencionados, la Unidad de Atención al Migrante puede orientar sobre:

* Citas para pasaporte mexicano
* Hoja de ayuda para pago de pasaporte mexicano
* Localización de personas en EU
* Repatriación de cuerpos desde EU
* Proyectos productivos en coordinación con la SEZAMI
* Orientación sobre el programa Corazón de Plata del gobierno del estado, entre otras.
* Beneficios por pensión de seguro social americano
* Trámite de pasaporte americano

Todos los servicios de información, asesoría y orientación brindados en, o a través, de la Unidad de Atención al Migrante son completamente gratuitos*1

La Unidad de Atención al migrante abre en horario laboral de lunes a viernes y está ubicada en el complejo B de presidencia municipal.

Las asesorías gratuitas especiales o sobre asuntos más particulares se imparten un miércoles cada quince días de 10:30 am a 1 pm. Con el apoyo de un Asesor externo voluntario.

Encargada de Unidad: Nancy Becerra
Tel. 01-496-9677013

*1 Ciertos procedimientos o trámites migratorios pueden conllevar pago de tarifas gubernamentales ajenas a los servicios gratuitos de orientación.

Hay más gente buena…

En México, los trámites migratorios son cosa de todos los días. Estos traen consigo problemas colaterales que son normales, como el hecho de que nuestros paisanos aquí en México se vean eventualmente expuestos ante ciertas personas o negocios, de ser tratados solo como un mercado que genera ganancias. Como un número solamente con signo de pesos o un boleto de asiento más en una camionetita. Personas sin escrúpulos que se aprovechan de su sentida necesidad de ver y reunirse con hijo(a)s, nieto(a)s, esposo(a)s o hermano(a)s en los Estados Unidos, muchos de ellos indocumentados. Esta necesidad hace que sean susceptibles de creer en trámites mágicos, en visas aseguradas, en poderes omniscientes que al margen de la ley explotan la ignorancia e ilusión sin importar si son hombres o mujeres, adultos mayores o jóvenes.

Sólo la educación logrará transformar en círculo virtuoso aquello que ahora es vicioso. Sólo la información permitirá garantizar todos y cada uno de los derechos consagrados a cada mexicano, a cada ser humano. Un círculo en donde la demanda controle la oferta.

Pero debemos reconocer con esperanza, que hemos sido testigos de los esfuerzos de muchas personas más tratando de cambiar estos actos, penosos, pero aislados. Por ejemplo, en los últimos años se ha multiplicado el número de oficinas de atención a Migrantes en muchos municipios de diversos estados de la República Mexicana.

Se han constituido organizaciones, asociaciones civiles o fundaciones que se hermanan con sus contrapartes en la Unión Americana para la búsqueda de un objeto en común, que es la asimilación integral y productiva del fenómeno migratorio.

La reflexión del presente post, sobre algunos inconvenientes y abusos que puede llegar a padecer alguno de nuestra paisanos en el trámite de su visa americana, marca justamente la excepción y no la regla.

Gracias a Dios, en este país como en el mundo hay mucha más gente buena…

Tres historias…

TRES HISTORIAS DE MIGRANTES

Por: J. G. Castañón C.

Centro de Apoyo al Migrante Zacatecas

Email: asistenciasocialmigrante@gmail.com

TRES HISTORIAS DE MIGRANTES
Por: J. G. Castañón C.
Centro de Apoyo al Migrante Zacatecas
Email: asistenciasocialmigrante@gmail.com

Tres breves historias que de manera paulatina conforman una misma realidad. Quizás pareciesen distantes, pero conforman tres momentos cruciales, desde nuestro punto de vista, en el fenómeno de la migración en Zacatecas.

Kevin estudia en el EMSAD (Educación Media Superior Abierta y a Distancia), una modalidad que permite a chicos estudiar en localidades apartadas y de pocos habitantes. Justo esta definición es el anatema de muchos Kevin. Como es común en estas localidades, Kevin comparte una familia singular. Su padre se encuentra en Michigan desde hace 6 años. Cruzó en el tercer intento por Piedras Negras, Coahuila, obviamente de indocumentado. Desde entonces su madre asumió el rol de ambos. El dinero que envía eventualmente su padre no es suficiente, los minutos y whatsapp que manda, a modo de comunicación, son aún menos suficientes para suplir y llenar un vacío semejante en el núcleo familiar. Kevin quiere irse a Estados Unidos, por el monte o el río o brincando cualquier muro, sus actitudes así lo manifiestan. Sus calificaciones son un presagio de esta decisión.

Don Pedrito tiene 76 años, es viudo y su único anhelo es ver a Ramón, Lucrecia y Juan, sus hijos. Años ya sin memoria han pasado desde que el último de ellos se fue a la Unión Americana. Uno en Santa Fe, Nuevo México; otro en Denver, Colorado y la última en Fort Worth, Texas. Don Pedrito va en una camionetita de marca Nissan, apretado por una señora a su diestra y un joven a su siniestra. Listos van para Monterrey, tienen cita programada para su trámite de visa. Todos llevan en sus brazos una bolsita de red con sus papeles. A Don Pedrito le dijeron que la visa era segura, que todo estaba arreglado. A él le duelen los veinte mil pesos que sus hijos juntaron para este trámite. La duda lo asalta. La “licenciada” a la que dió el dinero ni siquiera la ha visto desde entonces. Este es su tercer intento. Muchos lazos en los Estados Unidos…Tu tener muchos hijos indocumentados en mi país – Le han dicho los oficiales consulares en sus otros procesos.

María es Residente Legal Permanente de Estados Unidos desde hace 2 años. La obtuvo por matrimonio con ciudadano americano. Pero hoy está en su terruño y camina por la calle donde vive su madre en el centro de Ojocaliente, Zac., ve tierra y basura apilada en los postes de luz, ve banquetas derrumbadas por el tiempo y la apatía. La oscuridad que propicia el alumbrado obsoleto es cómplice de pequeños grupos de borrachos y posibles delincuentes. Quisiera hacer algo, quisiera ayudar, quisiera confiar en sus vecinos a los que les ha pedido que se unan y obvio en sus autoridades, a las que vía facebook envía mensajes de atentas peticiones. Se imagina a su mamá caminando por una calle pavimentada, limpia y segura. Ella no es rica, pero su esfuerzo se ha traducido en ser dueña de un pequeño negocio de limpieza de casas en Santa Ana, California.

Prevención, Atención, Integración. Las palabras y las acciones que podemos engranar para atender ese perfil binacional con el que convivimos día a día. Nadie tiene una respuesta total a un total problema. Quizá se construye ésta con cada una de las ideas, propuestas, sugerencias o esfuerzos.

¿Cómo prevenimos para que nuestros Kevin no siembren la semilla de irse, de emigrar?

¿Cómo atendemos y orientamos a nuestros Pedritos para que sus procesos sean más seguros y humanos?

¿Cómo integramos a nuestras Marías a un círculo virtuoso de aquellos migrantes que quieren apoyar a la comunidad?

PARTE I…
Zacatecas, Zac., 07 marzo 2019

Cambiando los rumbos

Cambiando los rumbos

Siempre es importante mantenerse vigente. Vigente con nuestros valores y a nuestro fiel proceder.

Solo Dios sabe los derroteros a los cuales nuestro espíritu camina. Pero sin duda es obligación nuestra incentivar la voluntad día a día para forjar la parte del camino que nos toca recorrer y decidir.

El Centro de Apoyo al Migrante nació hace muchos años y su historia se irá forjando a base de esfuerzos, de caídas y errores. Son éstos las bases de su éxito.

Primera entrada del blog

Este blog tiene la finalidad de estar en contacto con Ustedes. De tener un espacio donde podamos compartir los día a día. Los momentos, eventos y todo aquello relacionado con nuestro trabajo.

ARTICULO

¡DEME MI VISA POR FAVOR!

Por: J. G. C. C.

Así imploraba con voz de lamento, con lágrimas de impotencia alguna señora cuyo nombre, origen o domicilio desconozco. Sólo repito lo que en las pláticas afuera del Consulado de Monterrey se hablaba. Unas mujeres de felicidad inocultable por la visa conseguida, conversaban sobre ese evento triste que acababan de presenciar dentro del edificio perteneciente al gobierno estadounidense. – Una señora de edad avanzada, yo diría de 70 años o más – describía una – con ropas como de viuda-  decía otra, le pedía al Oficinal Consular que no le negara la visa, que tenía que ver a sus hijos. – Por favor señorita – y se enjugaba las lágrimas – no me niegue la visa, quiero ver a mis hijos. Necesito verlos, no me niegue mi visa – Llanto que no veía fruto alguno a pesar de la buena voluntad de su interlocutora que parecía entender la causa de su tristeza e incluso solidarizarse, pero era irrevocable su decisión de aplicar la ley.

                Dicha señora no tenía a nadie en México ya, no tenía esposo, no tenía hijos, no tenía nietos y dependía económicamente de su familia en Estados Unidos. Pero no tenía hijos con estatus legal, ese era precisamente el punto medular de su necesidad de visa. Ellos no podían salir de la Unión Americana por su condición, así que el único vínculo posible era ese documento que los reunificaría. Pero no fue así.                 La plática de esas mujeres se desarrolló en un contexto de entendimiento mutuo por el perfil binacional compartido. Una de ellas decía tener 12 años sin ver a un hijo en Michigan, la otra ya había sufrido en calvario de 3 negaciones previas de la visa. Bajaban la mirada en apoyo moral de aquella viejecita que entre sollozos abandonó el Consulado con la desdicha de la frustación. Con la desazón del hecho de continuar lejos de los abrazos de sus muchachos, de sus nietos. Esperar parecían decir sus pasos, esperar lo suficiente en la esperanza que la vida no se fuera en un soplo. Para la otra quizá, cuando la herida sane de aquel rotundo No te puedo dar tu visa